Hubo atrasos, lluvia, malestar e impaciencia, pero finalmente los árbitros dictaminaron que había que empezar la serie en Philadelphia.
Hamels domino 4 entradas hasta que Rodriguez le dio a una bola sin misericordia, le dio tan fuerte que la hizo toser. De ahí en adelante los Yankees no sacaron el pie del acelerador, peor volvieron a ver atrás. Marearon al equipo local, lo sedaron y colgaron su segundo triunfo en la historia de esta serie mundial de beisbol, 2-1 a favor de los de Nueva York.
Mañana mas detalles de esta nueva edición de la serie mundial de béisbol.

































