miércoles, 1 de octubre de 2014

Viejos Sueños...Viejos Cuentos...


POR RICARDO DOYLET

¿Liga de Fútbol Profesional en Ecuador?

En los ya casi treinta años que llevo como periodista deportivo, debo haber escuchado el tema de la famosa Liga Profesional de Fútbol Ecuatoriano unas diez veces por lo menos.

No es casualidad que cada vez que vuelve el tema a la palestra, el clima político alrededor de la Federación Ecuatoriana de Fútbol esté en un punto muy controversial. No puede ser casualidad, porque realmente no es un camino que nace como una propuesta muy bien pensada, sino como consecuencia de un desacuerdo de intereses con los mandos de la Federación que ellos mismos han sostenido en el poder.

Así como sucedió en su momento en la presidencia de Carlos Coello Martínez, Galo Roggiero Rolando (+) o Luis Chiriboga Acosta, los diferentes protagonistas de la idea tenían en común el considerarse lesionados por el sistema injusto de organización del fútbol ecuatoriano, así como de supuestas ventajas o preferencias que ofrecían los mandatarios de ocasión a grupos privilegiados.

Los protagonistas cambian pero la historia no deja de ser la misma. Nada cambia y todo sigue igual.

Se podrían encontrar muchas razones y excusas para explicar los fracasos repetidos en esta empresa. La desunión de los supuestos proponentes, la fortaleza del sistema de la dirigencia, la falta de leyes que soporten un nuevo esquema, la siempre ventajosa protección de los organismos internacionales del deporte rey y muchas más… Pero sin duda alguna, existe una que es la más importante: “El proyecto no tiene pies ni cabeza”

No me refiero a que no sea una idea digna de ser estudiada y planificada, me refiero precisamente a que es una idea que nunca ha sido estudiada ni planificada.

Es una idea que nunca ha tenido bases sólidas. Parecería que alguna vez se le ocurrió a alguien que conoció que el sistema existía en otras partes del mundo, y que sin pensar siquiera en las diferencias históricas y estructurales, la lanzó cual jabón que se lanza a una piscina y que nadie puede sostener.

Dirigentes que cegados por el odio, la ambición o la impotencia, encuentran en el tema de la Liga Profesional una vaga esperanza a la liberación de sus frustraciones… Pero que nadie intenta hacerlo realizable.

Hasta ahora no he escuchado a ningún dirigente hablar de estructura deportiva o institucional.
A nadie escuché hasta ahora hablar de la forma de hacer viable el cambio.
A nadie escuché hasta ahora hablar de asambleas legales, reformas estatutarias, sistemas de supervivencia o reconocimientos internacionales.
A nadie escuché hasta ahora hablar del manejo de las estructuras del fútbol ecuatoriano.
A nadie escuché hasta ahora hablar de un plan serio.
A nadie… ¡Y me temo que nunca lo voy a escuchar!

Desde la presidencia de la Federación Ecuatoriana solo los miran y me imagino que se ríen… No necesitan hacer nada más porque el sistema está blindado.

Los máximos dirigentes del fútbol ecuatoriano no tienen necesidad de complacer a los más importantes, les basta con complacer a la mayoría. ¡No existe mejor blindaje que la democracia!

El tema se seguirá tocando, se seguirá debatiendo, se seguirá diluyendo y luego… se irá olvidando.

Tampoco hay que descartar la oportunidad de que algunos de los noveleros proponentes de la idea, mañana sean serios sostenedores de la vieja estructura.

Lo he escuchado y visto tanto, que ya no asombra nada.




TOMADO DE http://libertadperiodismoyetica.blogspot.com/?m=1