miércoles, 17 de junio de 2015

Un país desconocido



An unknown country, película de Eva Zelig, se exhibe en el festival de cine ecuatoriano en Tribeca.

Un País Desconocido es una película independiente que cuenta la historia de Judíos europeos que escaparon de la persecución nazi y se refugiaron en un destino poco probable: Ecuador, una república sudamericana apenas conocido en el momento. Con relatos de primera mano y material de archivo, la película abre una ventana a la peligrosa fuga de los exiliados y a su difícil adaptación, ya que rehicieron sus vidas en lo que fue para ellos una exótica tierra desconocida.

A través de testimonios personales de los exiliados, el documental narra su búsqueda angustiosa de un país de destino, en cuando la mayoría había cerrado sus puertas. Arroja luz sobre por qué Ecuador, un país pequeño con pocos recursos, concedió asilo a los refugiados. También explora las acciones de los cónsules de Ecuador en Europa. Algunos exigieron costosos honorarios para conceder los visados, mientras que otros los ayudaron por razones humanitarias. Uno de los cónsules concedió pasaportes ecuatorianos a los apátridas judíos para retrasar la deportación a los campos de exterminio. Por sus esfuerzos para salvar vidas, el cuencano Manuel Antonio Muñoz Borrero, fue honrado póstumamente por Yad Vashem, el monumento oficial de Israel a las víctimas del holocausto.

La película ofrece nuevas ideas, ya que muestra las luchas de los refugiados para construir una nueva vida mientras se aferraban a elementos de su cultura europea. Se exploran las relaciones entre los habitantes locales y los inmigrantes europeos en medio de ellos, y destaca las contribuciones que los inmigrantes hacen a la vida económica, científica, artística y social de su país de acogida.

En el documental se identifica a los hijos de los refugiados - que ahora vive en el extranjero - a medida que regresan a Ecuador, la tierra de su nacimiento. Durante esta reunión, se reconectan con recuerdos de la infancia y redescubren los aspectos únicos y peculiares del país que acogió a sus padres.

La experiencia conmovedora de los refugiados es una lección de supervivencia y perseverancia. La película cumple una misión vital para capturar y preservar las historias de aquellos que presenciaron y sufrieron uno de los períodos más terribles del siglo 20.
JUAN MARTINEZ BORRERO